¿Y si Maduro se convierte en el Hitler del siglo XXI?
¿Y si Maduro se convierte en el Hitler del siglo XXI? En ese chivo expiatorio que fue muy útil para los regímenes ganadores como la URSS y Estados Unidos.
OPINIÓN
1/5/20264 min read


¿Y si Maduro se convierte en el Hitler del siglo XXI? En ese chivo expiatorio que fue muy útil para los regímenes ganadores como la URSS y Estados Unidos.
¿Qué hicieron EE.UU. y la URSS con Hitler (y por qué les fue útil)?
Hitler fue muy útil a los regímenes ganadores no porque ellos lo inventaran, sino porque su existencia permitió primero, obtener una legitimación moral retroactiva (“nuestra violencia fue necesaria y justa”).
Segundo, les permitió obtener una expansión institucional en seguridad, inteligencia, estados de excepción, arquitectura internacional. Esto se repitió en el fatídico evento de las torres gemelas (legitimó a los estados regular, controlar y revisar a toda persona que quiera tomar un vuelo aéreo)
Tercero, les dio la oportunidad de reordenar geopolíticamente el mundo con un sello legitimador de“antifascista”, que sirvió tanto a Washington como a Moscú (cada uno construyó su “imperio bueno” en espejo del “imperio malo”).
Ese principio manipulador es clave de identificar: el villano absoluto no solo condena al enemigo; absuelve al vencedor.
Ahora, podemos preguntarnos ¿Cómo es que Maduro podría ocupar ese lugar tan útil como lo es ser un "Hitler"?
Si el relato oficial de los que imperan logra establecer que Maduro es un “el Hitler tropical”, entonces, primero, la intervención militar en un país ya no es "intervención" ni agresión", sino una "liberación".
Segundo, los típicos controles que los liberales clásicos, y los republicanos tanto hablan, (constitución, congreso controlando o limitando decisiones del ejecutivo) pasan a segundo plano en virtud de "la urgencia moral y humanitaria".
Tercero, el botín de la conquista (influencia, contratos, petróleo) se presenta como “estabilización” y una obra en pos de la democracia y la libertad.
El 3 de enero de 2025, hay cobertura de que Trump habló de “controlar” Venezuela temporalmente y empezar a explotar y vender su petróleo, tras la operación contra Maduro [1].
[1] https://apnews.com/article/venezuela-us-explosions-caracas-ca712a67aaefc30b1831f5bf0b50665e
¿Quién gana con la captura de Maduro?
Pues podría darse perfectamente un impulso a Rusia, China e Irán, entre otros.
El Hitler caribeño también puede servir del otro lado. Porque la misma operación permite a otras potencia decir, primero, que esto demuestra que Estados Unidos tiene aspiraciones imperialistas.
Segundo, romper las reglas (el derecho internacional) no tiene consecuencias, salvo que seas débil o estés del lado derrotado.
Tercero, se establecerá la "necesidad" de más control interno (mayor tiranía sobre las personas) y más bloqueo anti occidental por parte de las potencias que compiten contra Estados Unidos.
Las acciones de Estados Unidos tendrán consecuencias en el orden internacional que aún no vemos, o quizás no queremos ver, y que no harán precisamente que la "libertad avance". Lo que realmente avanzará es la violencia estatal, el control sobre las personas y el estatismo.
Pero también ganan las élites de nuestra región.
En América Latina el “Hitler caribeño” puede servir para justificar mayor militarización fronteriza (y por tanto, crecimiento del estado, del gasto y de impuestos o deuda estatal que pagaremos todos con nuestros impuestos).
Aumentar la polarización política y social, exacerbando el pensamiento sesgado que hemos estudiado en otra parte, y que llevará a las personas a enfrentarse diciendo “o estás conmigo o eres chavista/imperialista”
Además de, como ocurrió en la URSS y los E.E. U.U, tapar la corrupción local (“no me mires a mí: mira Caracas”).
Abusos reales que se amplifican para ser útiles como medios legitimadores (no para hacer justicia)
Aquí hay que ser honestos: el régimen de Maduro tiene un historial documentado de represión y abusos atroces. Y existe un caso formal en la CPI (“Venezuela I”) sobre presuntos crímenes de lesa humanidad. (https://www.icc-cpi.int/venezuela-i?utm_source=chatgpt.com)
Pero aquí no estamos hablando del villano ni de sus crímenes. Sin embargo, sus crímenes importan y mucho, porque el chivo expiatorio funciona mejor cuando hay pecado real. Trump no necesitó inventar mucho; solo debió seleccionar, amplificar y así obtener la legitimación y la licencia para agredir, saltándose al congreso y al derecho internacional.
“Si el enemigo es absolutamente malvado, mis medios quedan justificados, cualquiera que sean”
Si el malo está en las ligas mayores de “Hitler”, entonces, primero, acciones que se convertirían en crímenes y acciones en contra de derecho internacional (como atacar barcos, botes y asesinar a personas que presuntamente transportaban droga sin un legítimo procedimiento) se convierten en acciones justas.
Segundo, armar toda una arquitectura propagandista que justifica el accionar (al más puro estilo de Joseph Goebbels) no es propaganda, es "información verídica y responsable".
Tercero, la censura puede volverse una "lucha" contra la desinformación. Si bien, esto no se ha dado aún, la forma en la que Trump amenaza a presidentes de Colombia y México son una forma de buscar establecer la censura a través de incentivar a los ideologizados a bloquear, funar, ridiculizar o acallar opiniones discrepantes.
Cuarto, una de las consecuencias más temibles es que la guerra se pueda volver en una “necesidad moral”. En vez de presentarse como un conflicto de intereses, poder, recursos (lo que suele ser), se etiqueta como si fuera una acción ética: “vamos a detener al malo”, “vamos a proteger inocentes”, “vamos a castigar crímenes”, “vamos a restaurar el orden”. No hacer la guerra es calificado como inmoral.
En 1 Samuel 8 el pueblo pidió un rey por miedo, y el resultado fue lo que profetizó Samuel: expropiación, servidumbre y guerra. El miedo al Goliat, o al "Hitler caribeño", es la levadura perfecta para pedir “salvadores”. Y en las Escrituras, tu salvador es también tu señor. Y eso lo supieron muy bien los israelitas con el rey humano que pidieron para que peleara sus guerras. Esos salvadores siempre cobran en impuestos, obediencia y sangre.
Y por favor, no se me mal entienda: el villano es real; el cuento que queremos desmontar aquí es que el estado (o peor aún, un estado extranjero con Trump a la cabeza) te salvará gratis.
