Lo que creo
Una síntesis de mi fe reformada, teonómica y anarcocristiana: Jesucristo es el único soberano, y toda autoridad humana debe servir bajo su Palabra-ley.
1. Escritura y señorío exclusivo de Cristo
La Biblia es la Palabra de Dios y la norma suprema para la fe, la vida y toda esfera de la realidad. Jesucristo —y solo Jesucristo— es Señor; ninguna persona, mayoría o institución puede reclamar soberanía ni obediencia absoluta.
2. Dios trino, creación y evangelio
Confieso al Dios trino, Creador soberano; la plena divinidad y humanidad de Cristo, su obra redentora y la salvación por gracia mediante la fe. Toda persona porta su imagen: ningún cargo produce una humanidad superior.
3. Ley de Dios y autoridad pactual
La ley de Dios está sobre gobernantes y gobernados. Toda autoridad humana es derivada, ministerial, jurisdiccional y servicial: una responsabilidad limitada por la Palabra-ley, nunca un derecho de dominio sobre el prójimo.
4. Reino de Cristo: orden sin jerarquía
Cristo reina ahora y rechaza el modelo pagano del señorío. Su reino transforma personas, comunidades y culturas mediante un orden pactual de servicio, autogobierno y responsabilidades distribuidas bajo Dios.
5. Iglesia, familia y asociaciones voluntarias
La Iglesia es un cuerpo, no una casta de mediadores; la familia tampoco recibe su vocación del Estado. Ambas responden directamente ante Dios dentro de su jurisdicción, junto con comunidades y asociaciones voluntarias.
6. Anarcocristianismo y Estado-nación
El Estado-nación reclama soberanía territorial, supremacía legislativa y monopolio coercitivo: una pretensión teológica que pertenece solo a Dios. Defiendo propiedad, restitución, cooperación voluntaria y justicia pactual bajo la Palabra-ley.
